Ay esta lluvia que no moja

jueves

XXXI. E. Automática

 

  

  Una danza de cien pies en la sombra de un ciprés, bajo la luna menguante de otoño.Los helechos amontonados en caótico orden y las ranas brincando esta danza mercante. 

  Mientras las orejas de las asustadizas conejas, indomables, se mueven al ritmo de esa melodía que contagia a todos los seres mágicos.

    El agua se mece suavemente, jugando con las rocas del lago negro, y el canto de la cigarra a las estrellas te empuja suavemente sin miedo hacia el cambio de estación.

    Los gusanos ya se esconden bajo la tierra del estiércol y son tantas las hormigas que danzan en su palacio al mismo ritmo, que uno quisiera formar parte de este mundo para saborear la experiencia del cambio.

    Yo solo observo cómo cambian los colores: el brezo amarillento, la cáscara del abedul... Observo al viejo abeto de largos brazos y al pino que, siendo joven, asoma sus firmes ramas entre los empujones de esos centenarios abetos que dan sombra y que en su día fueron historia y protagonistas de cuentos asombrosos. Pero hoy en día son solo vestigios de un pasado mágico, de cuentos, leyendas e historias contadas bajo la luna llena. Mañana quizás serán solo leña. 

    Se asoman jóvenes los pinos plantados por el hombre, bosques ordenados,como un ejército, todos de la misma edad. Formados sobre el terreno salvaje y milenario de lo que fue el bosque caótico y salvaje. Árboles centenarios que servían de refugio a lechuzas y otros animales nocturnos. Terreno salvaje, con toscos paseos, pero con una presencia animada y una naturaleza descomunal que expresaba y representaba a la vida en su máxima expresión.

    Ahora no. Ahora hay ejércitos, los caminos hechos por el hombre. Ahora hay brújulas. Ahora uno no se pierde. Ahora el paseo es melancólico y ordenado... todo observador es fabricado para que la mente no se revele y el orden se vuelva tu orden interno.

    La naturaleza salvaje es la revolución. Busquemos eso. Busquemos que la naturaleza sea salvaje y que nuestro espíritu se enloquezca con el espíritu de la revolución por lo informal, lo expresivo y la subversión del alma.

    Que vivan los cambios caóticos. Dejémonos llevar por ese orden desordenado por la escasa coincidencia en los caminos que no deja el encuentro fortuito del amor.

    Todo en el orden del caos. Todo en el caos del orden. Todo en el corazón cuyo latido     impulsa a los milagros. Recitemos a los milagros y seamos caos, vida y revolución.


viernes

XXX.E.Automática, 16 de septiembre.

 

El consuelo, la ira, el poder, los dedos que bailan, el gesto que se compone, la sonrisa torcida.

Ese baile de comás y nervio, la osadía, el cuadro y el cuadrante, la alfombra y la muerte, la mesa y la tecnología, esa que muere , esa que agoniza en las noches de estío o los ventiladores y el acero , el sudor que no conoce un término medio, el baile de mis dedos, las uñas bajo tierra, la tierra ácida en tu viejo jardín, la vista cansada desde el proche, la lluvia, la luvia no llega  y el polvo se reseca en tu garganta solo el naranja, solo el color naranja, se trasluce en las interminables tardes, de sillas de mombre, cerveza templada, sombrero de pajas, zapatos viejos y una eternidad me queda para que venga la lluva que venga la lluvia, que venga...!

lunes

XXIX-E.Automática, 15 septiembre

 En esta galería de pasos perdidos de espejos sin espejos y de conchas rotas que rasgan el ruido de un intruso. En esta galería  perdida y puntos de fuga, suena un eco que no procede de mi garganta. Lo escucho retumbar lejos muy lejos y aún a pesar de correr y romperme las plantas de los pies por las conchas vacías, por ese manto desnutrido de vida, sigo sin alcanzar nada. No es un eco, es una llamada me digo, y me levanto de nuevo  cruzo estos espejos sin espejo, piso estas conchas rotas y la sangre acaba manchando mi esperanza por conseguir atrapar eso sonido. 

Es un eco? Solo quiero conocerte;¿Por qué no te incorporas de tu cueva y corres hacia mi? Corre, cabalga, arrástrate, vuela sea lo que sea y abrázame, bésame y silencia ese sonido de lamento que no consigo apaciguar. 

Engulle mis deseos, saborea mi piel, cubre de un manto mis celos, sírvete de mi, envuélveme en un bolsillo, saca tu mejor navaja y córtame la lengua, sedúceme con tus dedos, háblame con tus muslos, enróscate en mi cabello, muerte a mis pupilas, rebana mi goce, sulfura mi furia, siembra mi dolor, convierte mi dicha en un símbolo de guerra, ámame, ámame eco sin razón, Patria ni estado ven a mi...que yo dejaré de perseguirte sobre los sueños, que estoy cansado y tú ya has penetrado en mi cabeza. 

Sálvame de escucharte  vete o regresa a mi. Eco sin razón. 

Eco sin latido.

 Ese abusurdo y sordo miedo.

GALATEA.

 Cómo puedo no quererte?

Cómo puedo  sin verte no quererte....no puedo!  Tu imagen vuela una y otra vez  en mi cabeza como una polilla, mirándo y sonriendome. 

Con esos ojos de mar embravecido. Cómo no puedo quererte... Si me tienen encarcelado tus ojos, que llevo sin comer siete días  siete noches llevo soñando contigo.  Cómo puedo dejarte? 

No lo sé! Si soy tu Galatea,que mi cuerpo ha sido tallado por tus manos y mis pensamientos esculpidos por tus deseos. 

Qué hago? A dónde voy?  Si nací de tí , de tu caracter, de tu instinto, de tu oscuridad...

Si siendo mujer u hombre nací  con el sexo frío como ese marmol...

Cómo pude no quererte...Si no conozco más allá de tus muros, y sigo tu estela embobado como un niño que mira por primera vez el firmamento de fugazes estrellas y vientos de luna llena!

 

viernes

XXVIII-E.Automática 14 septiembre

 

Eso creo, si. Eso creo.  Y punto.  No voy a mirarme en el espejo y no voy a obligarte a mirarme en tu espejo. Eso creo, si! 

Eso creo.

No estoy cansado. No, no lo estoy.  Puedo levantar con mi dedo índice, media docena de plumas de cisne y si soplo puedo concertir esas plumas, en un invierno de postal y libro.  

No, no voy a hacerte un pulso, debajo de estas hormigas no quiero perder y sentirme responsable de su muerte. 

Soy un héroe de piernas cruzadas de un pie desnudo y el otro encalcetinado, de caspa en las sábanas de raso; bermellón y nata para dormir con mi sueño atróz.  Soy un héroe que conjuga los versos al revés. 

Cocino dos otres vocales, a lo sumo y repito las mismas palabras, una y otra vez

Eso cre si, eso creo y punto! 

 

 

jueves

XXVII-E.Automática 13 septiembre

 

Me llegó una foto de mi juventud y fue como una puñalada en el corazón.

Un violín resonaba, el Nocturno Nº 20, me llevó de la mano a ese lugar donde antes habitaba. ¡Soy tan desdichado...!

 Ese retrato que expresaba tanta esperanza, una manzana roja en sus ojos y una piel de melocotón, que me moría de ganas de desgajarlo y comerme su rostro poco a poco; los dientes como de aguacero, saciante la boca; miel y frutos rojos un bodegón inacabado, los ojos un racimo de uvas negras dulce como la mañana tardía, el cabello una pecera de colores donde fondear y tragarme toda su agua de sal y coral.

Las pestañas son un campo de hierba alta por donde pasear mi mano y que me acaricien como se acarician los enamorados, con ritmo y lento, muy lento, tus cejas; ruido por donde pisar para que despiertes de tu letargo y que podamos hacernos cosquillas, entre el suelo y las plantas de tus pies que beso... ¡ay, tu cuello! Tu cuello es el pantano donde me sumerjo para olvidarme de que el mundo existe y que en lo oscuro de su ser te suele comer a bocados, mientras recito poemas de Kavafis.

Eres un rostro del pasado, que se ha convertido en una armonía en el presente de sabores dulces, de olor metafísicos y anhelantes, eres el rostro completo que me enloquece al verlo en presente, pero solo es una pieza. Como lo que vemos en el pasado. Un grano, una nota, una sílaba, un encuentro fugaz... solo en tu muerte los vivos sentarán este bodegón melódico que ha sido tu vida y te recordarán completamente, sin remilgos, y celebrarán tu rostro de todas las edades y logros.

Pero ahora no es el momento de mirar atrás, porque estás construyendo los sabores del anhelo, los colores y formas de un presente y futuro que se cubrirá en tu cuerpo de mil formas. Dejarás atrás mil rostros, volverán a tu encuentro.

Mozart... no las olvides, no, pero cúbrete con la capa y el esbozo de los héroes y avanza, mi amor, hacia el camino de tus logros. Que serán esas historias para contar tras la luz de mi habitación, riendo como Ulises, serio como se ríe Agamenón, se reía Edipo, como se ríen nuestros seres queridos cuando te recuerdan... pero tú, ahora no te detengas demasiado en esa letanía del pasado, acaricia las oraciones de su lugar y salta al agua cada vez que te despierte, como si fuera un bautizo nuevo, como si la vida cobrase de nuevo forma y tu vitalidad se llenase de energía renovadora, capaz de doblar los muros del pasado con el índice de tus dedos.

Eres un gigante, amor, no lo olvides, un gigante capaz de realizar los más maravillosos milagros. A tu paso crece el trigo y las mariposas revolotean enloquecidas por tu olor a aventura. Sigue como hasta ahora y que tus pasos marcados los cuenten los demás. Que tú vivas las aventuras para que otros las relaten.


martes

XXVI-E.Automática, 12 septiembre

 

 

Si todos los nervios de mis entrañas, si mis pensamientos van hacia lo que tú dirás, si mis lugares encuentran tu boca malgastada y tu ceño bruñido, si no me distraigo en otro daño que es el que dirás.

Estoy enjaulado con tu imagen, desacelerado en mis retos, y me retiro como protagonista de un cómic de terror en una viñeta en blanco y negro, acobardado en un rincón, con los ojos saltones
y la expresión de grito. No despierto de esta pesadilla mientras tú sigues persiguiéndome allá a donde vaya. Al día siguiente preguntaré por tus vacaciones y tú amarás contarme con todo detalle los lugares donde jamás estaré contigo... Las tierras que has pisado y que yo jamás podré seguir tu rastro. Me hablarás con cándida admiración de tu hombre y de la divina providencia, yo me desharé en un terror singular por estos ríos de tinta de una viñeta que será mi encierro y mi desgracia por haberte conocido. ¡Adiós!

XXV-E.Automática, 11 septiembre

 

    Ahora que parto y dejo trás de mi estas migitas de amor en cada esquina. 

Veo mi sombra, hecha sal y luna. 

No veo ningún momento, para decirte que te echaré de menos y si las melodías siguen  bajo tu palabra sonando, es porque no me has olvidado.

Verdad?

Porque cuando la moneda cayó a ese pozo sin agua, prometiste sin miedo, no enterrar ningún mal recuerdo, solo el abismo nos podría separar. es por eso que me despido, dejándo los 7 sombreros en cada ventana, y el olor a sal y verano de esta estación que nos buscó y que te conquistó.

Amanece y mis pies mojados aún marcados a tu suelo, destellean como unas balizas en la tormenta que vivimos tú y yo. Pronto me volverás a encontrar en nuestro desierto, para  volver a cubrirte de agua y tempestades mi amor. 

Te amo!

 

 

viernes

XXIV-E.Automática, 10 septiembre

 

     Mal señalados los tienes de este manantial de agua dulce azul oscuro y verde esmeralda primeros colores de un páramo pensaba, caretas asfaltadas hacia un camino descolorido.

Estoy esperándote, porque miento si digo que no siento y tengo en el pulso de mi puño mi duda sobre este nuevo mundo que iluminas. 

Siento  aquellas miserias, rubor de mis sueños y es el tercer día de este recordatorio en el que me encuentro y desconozco. 

No juego sobre tus faros y tus preguntas, dime por favor que hago aguas qué necesitamos saber para cubrir necesidadeses de un papel que no se ha escrito todavía. 

Una pausa,un aliento y un sabor a azmilcle que me deja con los ojos abiertos y no despierto por ti, sino por el grosor de mi pupila, como un rencor de miradas, como un sin querer, un sin saber un sin tener.

un amor

un verte

un adios

un velero

un mar...

XXIII-E.Automática 9 septiembre

 

Luz. Cabeza de dragón, caja de querubines, tiesto sin planta, corazones dibujados, corazones recortados. 

Maravillosas sombras de estos objetos que se alargan por el noche cuando te acuesto. Oigo todavía risas, un eco alegre que me ha dejado como un sabor dulce de galleta de avena en el paladar. Su sonrisa  blanca y pequeña, tu mirada directa e inocente, tus abrazos pegajosos de miel y copos de avena en tu comisura. 

Esta luz cálida que nos acerca y nos mima, que se forma en círculo en tu esquina de este cuarto de sabor a chicle . Me emociono solo de pensar en como tocas mi mano, en como tus bracitos se apoderan de mi cuello y quieres escalar la montaña de mi espalda, feliz de estar a mi lado , yo enamorado de poder oberservar tu vitalidad  y sorprendido si...sorprendido porque cada día , si me detengo de verdad a escucharte, a veces mi otro yo no me deja pero lo amordazo porque no me lo suelo permitir, es escuchar la vida en letras mayusculas, lo que todos anhelamos y tengo la enorme fortuna de tenerte a mi lado, aprender de ti, ser tu papá y tu juego inventado el diseñador de tu ropa, el payaso y el personaje estrafalario, el que te hace reir hasta que casi te meas, soy tu posibilidad de crecer y eso me da miedo porque te veo, te siento y cada día te haces mayor y eso no quiero no, eso no quiero. 

Estas sombra alargada de tu habitación, LUZ,, caja de queribunes, tiesto sin planta, corazon de colores y tu cuerpecito flotando en un compás de sueño, feliz y tanquila, hasta el próximo día que tus padres te protegen y te guían.

Te quiero mi niña.

martes

XXII-E.Automática 8 de septiembre

 

 

El pitido que tengo en mi oído no me deja escuchar al pájaro en mi ventana. 

Lo veo con la boca abierta, el paladar rojo y bermellón, siento su esperanza, me adentro en su boca, caliente y húmeda bajo por su estrecha garganta como un escalador, exploro sus paredes tersas y su pequeño corazon bombeando como si fueran metralletas en una guerra cercana, su pequeño corazón con prisa y sus glándulas que son un mapa de naturaleza increible,recorro sus músculos de un color broncíneo y deslizo mis dedos sobre ellos, el nervio de su cuerpo, el corazon que late al ritmo implecable de la ciudad, la ventana, mi despacho. 

La ventana mi despacho y el pitido. Vuelvo a escuchar el pitido en mi oído mientras , el pájaro ya se ha ido. 

Tendré que descubrir, observar, imaginar algo más para dejar de escuchar este horrible sonido...


lunes

XXI-E.Automática, 7 septiembre


    Navega, ¡Oh Tálamo de vaguedades sin retorno Que este niño de piel nacarada, ha crecido en humedales  y no espera verte en vergel ni en desierto porque SOLO es timón de agua salada sin escamas. 

Navega hacia tu Olimpo que sin brújula, te llevará la orquesta de estrellas a la cuna donde se mecen los deseos, para que  te duermas en ellos entre  su despertar del día azul y la niebla... 

Con aire juvenil y la mirada de nervio, con esas  piernas de marmol, porque ya no eres un niño, porque ya estás en el molde roto de tu creadora en su mano mecida, como un juguete, Hoy arrebatarás las  tijeras a tu ama de llaves porque quieres salir de este cuerpo y gritar; ¡que, me llamen KULERVO!, el de los dientes romos, el de la venganza y muerte, que soy fuego y ceniza,  jugo de niño, de un niño que bailaba con las espigas de mi muerte que soy un violín en tus manos  y ahora quiero respirar aire de centellas y que me acompañen los laberintos  y las sepulturas de vuestra ignorancia hacia esta nueva vida de fuego y esperanza. 

Que soy un hombre que juega con sus manos y crea.

Que soy un creador que añora VIVIR LIBRE entre los montes de abetos, y pinos entre los abedules oscuros...

Me pierdo por los ocres senderos...dieciocho caminos allé. Contra el viento y bailando a la lluvia, hago un verso a la luna de plata, que soy un hombre que respira libertad y no quiero, ahora no ....

Navegar,navegar sin rumbo por este mapa que vosotros habéis dibujado, sin brújula, sin mirar mis entrañas, solo siendo ingeniero del horror mecánico, voy a romperlo en mil trocitos y reharé un mundo nuevo  para hacer mi propio camino , con música y buenas razones que me aturdan para ver todos los días mi rosto de hombre libre, libre, libre..!

XX-E.Automática 6 de septiembre

 

    Esta sinfonía sumerje mis pensamientos desérticos y encuentro jarrones del Niger entre estos deslumbres  habitacionales.  La orquesta, el compás del piano en este archipielago de musas, me acompañan, me hunden, bailan antes de la tormenta y sin boca, me piden auxilio. Sombra de mi escritura que cabalga al soniquete de los famélicos adverbios y los desmedidos adjetivos .

Llega a su fin este exacerbo de sin y con , de compás alegre que me lleva del campo a la ciudad sin maquillarme, con el cabello revuelto y libre, el sudor de mi piel, jueha con los mapas del mundo y escribiendo una poesía sin prosa, ni verso libre, me dejo acompañar por el final de liras y tambores en FA mayor en esta tarde del final del verano en SORDINA.

viernes

XIX-E.Automática. 5 septiembre

 Todo ha cambiado, todo se vuelve más árido, la palabra está más envenenada la comida... no resistimos ni un cruce de peatones, antes de hablar sobre nuestros problemas, tú en tu orilla de la acera, yo con la ausente mirando del que está en otra parte. 

En ese lugar...donde existen el mar, azul turquesa y los susurros no son de perros lamiendo tu cara, son el viento cálido que mueve tus sentidos y tú ánimo. Pero con todo se diluye y se resuelve realidad en esta ciudad donde todos retornamos se retornan las mismos vicios y las mismas rutinas del desahora en el water o en la ducha. 

Todo ha cambiado, después de ese efímero paraíso de nuestras entrañas PARAÍSO localizada en las bilis y que el sabor ácido de ese recuerdo, descansa hasta el próximo descanso. 


Todo sigue igual y mi pensamiento perturba a las horas, hay que buscar una rebelión que sacuda este saco de rutinas y  transforme  la energía en baile y 10 kilos menos de nostalgia y responsabilidad. Hoy soy consciente y me levanto con la armadura de Quijote a por todas!

Mañana después de la regia, vendrá  Sandro danza descamisada, con casaca y olor a hiel a despertarme y a decirme que ay que volver al camino. Que hay que caminar porque así está escrito

Para qué haya aventuras hay que caminar pero yo prefiero sentarme y mirar alrededor mio y trazas aventuras sobre lo que observo. 

 

Soy un Quijote del siglo XXI

XVIII. E.Automática 4 septiembre

 

No volveremos a amar en esta situación. 

No nos escuchamos somos aliento sordo y vanos diálogos desiertos de una habitación amplia,sin cuadros, solo mareos y grandes cultuvos de muerte.  

Perdido entre el que de este desierto, entre los surcos de tu piel y la elegancia de estos plásticos sin vernos ni estaciones de tiempos y pasadas soy un edredón en el tiempo de las ruinas y de los desechos desacronicos sin garantia de reembolso, mierdo de ida y no vuelvo a ninguna orilla al vaiven de las olas. 

Me dejo llevar...me voy...me voy...

martes

XVII.E.Automática 3 septiembre

 

Una alcoba esperaba ser habitada, la cama de color champán, la almohada de raso. Diez ventanas daban al alba, diez soles iluminaban la estancia. Y en el ocaso de tu mirada, mi aliento de tomillo y brasas quemaba tu cara. 

No te des la vuelta para verme,que no tengo rostro que me valga. 

Tócame como si fuera un arpa, que cada cuerda sea una caricia de ensueño,un trémulo temblor de tu boca.

Suéñame como si fuera un poema de verano, que en su cálido verso descanse mi mano. Ahora que viene, ahora que se ve, ahora que siente...ni vengo, ni veo, ni siento estas últimas horas de luz como el último bostezo.

Bailemos esta noche. Bailemos en este embarcadero de noche estrellada, y que sea el viento el que se lleve la poesía que entre tus piernas al beso desparramado. Que los deseos se conviertan en polvo estrellado en la noche de los encuentros desprevenidos, de copas y dispuestos los cuerpos para amar, en compás de tres por cuatro.

... y así quizás en ese instante mágico la realidad no vuelva sobre nuestras cabezas mientres dure este frenético instante de hormigueo lucérnico ... !amor.

lunes

XVI-E.Automática, 2 de septiembre


    Crisoles de almendra de mis huesos.Solo en esta vitrina,entre tantos libros viejos, me encuentro como el polvo de los castillos en las costillas tras la marcha a la batalla. 

Soy un fleco desmembrado de un ovillo olvidado en ese laberinto famélico que es tu desterrada imaginación. Desechado por tu recuerdo y recogido por un anciano de verdugos ojos y manos polvorientas. Fui rescatado de tantos milenios enterrado, y ahora me encuentro en esta vitrina donde el polvo y los libros de historia conviven a empujones. 

Yo, un fleco perdido de un ovillo encantado, me muevo a empujones entre vitrinas y vitrinas...Yo, que formé parte de la mitología y me bañé en sangre, yo, que servía a los héroes para perderse entre las húmedas paredes del laberinto, yo, un hilo del ovillo más fino, del más famoso de la historia de la humanidad, estoy perplejo y aburrido por este ir y venir de vitrina a vitrina. 

Ojos húmedos y aburridos, ojos distraídos e ignorantes, ojos opacos y obscenos me observan un segundo y, en su blasfema impaciencia, fotografían mi silueta traslúcida para su propia biblioteca de vagas memorias, vaga memoria en estos tiempos de distraídos recuerdos.

Finalmente, me desharé entre las líneas de alguna novela romántica para acabar quemado y no ser ni un albor en vuestros ojos.

domingo

XV-E.Automática 1 septiembre

 

Las tormentas se aproximan como un canto de sirenas. Dentro de mi corazón anida un ejército de hormigas que recorren trabajadoras mis venas. Se acerca esta tormenta que será el final de un amor, presagio de la muerte. Se estremece mi cuerpo al verte a mi lado, fría como la niebla matinal, sin vida en tu mirada, esperando esta oscuridad que nos unirá para siempre. Somos la muerte de la esperanza, creceremos sin ídolos, sin adoraciones. Veremos la luna vestida de gala con jirones de mi piel, y siendo testigos de nuestro hermoso encuentro, su presencia nos colmará de deseos. Gusano del tiempo, que serás testigo también de esta unión ancestral entre el último paso de un acantilado y los minutos de la horca, sin testigos. Una vez que hayamos desaparecido, todo será luz de encuentros y poemas de una nueva era.

Muerte a lo antiguo, a los viejos ídolos. Que renazcan los nuevos espíritus y nos recojan en este último rincón de la vida. Seremos de nuevo frutos renacidos de una tierra fértil, humedecida por la lluvia tras la tormenta, que se llevó los viejos vicios de la tierra árida.

Todo está ahora limpio, sin ti y sin mí. Los dejaremos andar solos de nuevo, comienza un nuevo episodio en la naturaleza de los espíritus renacidos. Muertos y olvidados, no seremos obstaculizados, y nos encargaremos de destruir cualquier vestigio de idolatría. Borraremos de nuestra memoria los pueblos inexistentes, todo arrancará de nuevo. Un pueblo con la fruta madura en su mano, con las ubres a reventar, con el agua corriendo sin parar, con todo lo que se necesite en la boca y en el cuerpo. Un nuevo comienzo para las manos, para los cuerpos, para la mente, un nuevo paso hacia la esperanza del olvido. Con esto es el final... con esto no habrá ya excusas, es la oportunidad para dejar libres (obras, libros y bibliotecas de la humanidad quemadas). Empezaremos con una caricia y luego ya se verá...

 



POEMAS DEL DESORDEN

XXXI. E. Automática

ESCRITURA AUTOMATICA DE UN POEMA