Ay esta lluvia que no moja

lunes

XXIX-E.Automática, 15 septiembre

 En esta galería de pasos perdidos de espejos sin espejos y de conchas rotas que rasgan el ruido de un intruso. En esta galería  perdida y puntos de fuga, suena un eco que no procede de mi garganta. Lo escucho retumbar lejos muy lejos y aún a pesar de correr y romperme las plantas de los pies por las conchas vacías, por ese manto desnutrido de vida, sigo sin alcanzar nada. No es un eco, es una llamada me digo, y me levanto de nuevo  cruzo estos espejos sin espejo, piso estas conchas rotas y la sangre acaba manchando mi esperanza por conseguir atrapar eso sonido. 

Es un eco? Solo quiero conocerte;¿Por qué no te incorporas de tu cueva y corres hacia mi? Corre, cabalga, arrástrate, vuela sea lo que sea y abrázame, bésame y silencia ese sonido de lamento que no consigo apaciguar. 

Engulle mis deseos, saborea mi piel, cubre de un manto mis celos, sírvete de mi, envuélveme en un bolsillo, saca tu mejor navaja y córtame la lengua, sedúceme con tus dedos, háblame con tus muslos, enróscate en mi cabello, muerte a mis pupilas, rebana mi goce, sulfura mi furia, siembra mi dolor, convierte mi dicha en un símbolo de guerra, ámame, ámame eco sin razón, Patria ni estado ven a mi...que yo dejaré de perseguirte sobre los sueños, que estoy cansado y tú ya has penetrado en mi cabeza. 

Sálvame de escucharte  vete o regresa a mi. Eco sin razón. 

Eco sin latido.

 Ese abusurdo y sordo miedo.

GALATEA.

 Cómo puedo no quererte?

Cómo puedo  sin verte no quererte....no puedo!  Tu imagen vuela una y otra vez  en mi cabeza como una polilla, mirándo y sonriendome. 

Con esos ojos de mar embravecido. Cómo no puedo quererte... Si me tienen encarcelado tus ojos, que llevo sin comer siete días  siete noches llevo soñando contigo.  Cómo puedo dejarte? 

No lo sé! Si soy tu Galatea,que mi cuerpo ha sido tallado por tus manos y mis pensamientos esculpidos por tus deseos. 

Qué hago? A dónde voy?  Si nací de tí , de tu caracter, de tu instinto, de tu oscuridad...

Si siendo mujer u hombre nací  con el sexo frío como ese marmol...

Cómo pude no quererte...Si no conozco más allá de tus muros, y sigo tu estela embobado como un niño que mira por primera vez el firmamento de fugazes estrellas y vientos de luna llena!

 

viernes

XXVIII-E.Automática 14 septiembre

 

Eso creo, si. Eso creo.  Y punto.  No voy a mirarme en el espejo y no voy a obligarte a mirarme en tu espejo. Eso creo, si! 

Eso creo.

No estoy cansado. No, no lo estoy.  Puedo levantar con mi dedo índice, media docena de plumas de cisne y si soplo puedo concertir esas plumas, en un invierno de postal y libro.  

No, no voy a hacerte un pulso, debajo de estas hormigas no quiero perder y sentirme responsable de su muerte. 

Soy un héroe de piernas cruzadas de un pie desnudo y el otro encalcetinado, de caspa en las sábanas de raso; bermellón y nata para dormir con mi sueño atróz.  Soy un héroe que conjuga los versos al revés. 

Cocino dos otres vocales, a lo sumo y repito las mismas palabras, una y otra vez

Eso cre si, eso creo y punto! 

 

 

jueves

XXVII-E.Automática 13 septiembre

 

Me llegó una foto de mi juventud y fue como una puñalada en el corazón.

Un violín resonaba, el Nocturno Nº 20, me llevó de la mano a ese lugar donde antes habitaba. ¡Soy tan desdichado...!

 Ese retrato que expresaba tanta esperanza, una manzana roja en sus ojos y una piel de melocotón, que me moría de ganas de desgajarlo y comerme su rostro poco a poco; los dientes como de aguacero, saciante la boca; miel y frutos rojos un bodegón inacabado, los ojos un racimo de uvas negras dulce como la mañana tardía, el cabello una pecera de colores donde fondear y tragarme toda su agua de sal y coral.

Las pestañas son un campo de hierba alta por donde pasear mi mano y que me acaricien como se acarician los enamorados, con ritmo y lento, muy lento, tus cejas; ruido por donde pisar para que despiertes de tu letargo y que podamos hacernos cosquillas, entre el suelo y las plantas de tus pies que beso... ¡ay, tu cuello! Tu cuello es el pantano donde me sumerjo para olvidarme de que el mundo existe y que en lo oscuro de su ser te suele comer a bocados, mientras recito poemas de Kavafis.

Eres un rostro del pasado, que se ha convertido en una armonía en el presente de sabores dulces, de olor metafísicos y anhelantes, eres el rostro completo que me enloquece al verlo en presente, pero solo es una pieza. Como lo que vemos en el pasado. Un grano, una nota, una sílaba, un encuentro fugaz... solo en tu muerte los vivos sentarán este bodegón melódico que ha sido tu vida y te recordarán completamente, sin remilgos, y celebrarán tu rostro de todas las edades y logros.

Pero ahora no es el momento de mirar atrás, porque estás construyendo los sabores del anhelo, los colores y formas de un presente y futuro que se cubrirá en tu cuerpo de mil formas. Dejarás atrás mil rostros, volverán a tu encuentro.

Mozart... no las olvides, no, pero cúbrete con la capa y el esbozo de los héroes y avanza, mi amor, hacia el camino de tus logros. Que serán esas historias para contar tras la luz de mi habitación, riendo como Ulises, serio como se ríe Agamenón, se reía Edipo, como se ríen nuestros seres queridos cuando te recuerdan... pero tú, ahora no te detengas demasiado en esa letanía del pasado, acaricia las oraciones de su lugar y salta al agua cada vez que te despierte, como si fuera un bautizo nuevo, como si la vida cobrase de nuevo forma y tu vitalidad se llenase de energía renovadora, capaz de doblar los muros del pasado con el índice de tus dedos.

Eres un gigante, amor, no lo olvides, un gigante capaz de realizar los más maravillosos milagros. A tu paso crece el trigo y las mariposas revolotean enloquecidas por tu olor a aventura. Sigue como hasta ahora y que tus pasos marcados los cuenten los demás. Que tú vivas las aventuras para que otros las relaten.


martes

XXVI-E.Automática, 12 septiembre

 

 

Si todos los nervios de mis entrañas, si mis pensamientos van hacia lo que tú dirás, si mis lugares encuentran tu boca malgastada y tu ceño bruñido, si no me distraigo en otro daño que es el que dirás.

Estoy enjaulado con tu imagen, desacelerado en mis retos, y me retiro como protagonista de un cómic de terror en una viñeta en blanco y negro, acobardado en un rincón, con los ojos saltones
y la expresión de grito. No despierto de esta pesadilla mientras tú sigues persiguiéndome allá a donde vaya. Al día siguiente preguntaré por tus vacaciones y tú amarás contarme con todo detalle los lugares donde jamás estaré contigo... Las tierras que has pisado y que yo jamás podré seguir tu rastro. Me hablarás con cándida admiración de tu hombre y de la divina providencia, yo me desharé en un terror singular por estos ríos de tinta de una viñeta que será mi encierro y mi desgracia por haberte conocido. ¡Adiós!

XXV-E.Automática, 11 septiembre

 

    Ahora que parto y dejo trás de mi estas migitas de amor en cada esquina. 

Veo mi sombra, hecha sal y luna. 

No veo ningún momento, para decirte que te echaré de menos y si las melodías siguen  bajo tu palabra sonando, es porque no me has olvidado.

Verdad?

Porque cuando la moneda cayó a ese pozo sin agua, prometiste sin miedo, no enterrar ningún mal recuerdo, solo el abismo nos podría separar. es por eso que me despido, dejándo los 7 sombreros en cada ventana, y el olor a sal y verano de esta estación que nos buscó y que te conquistó.

Amanece y mis pies mojados aún marcados a tu suelo, destellean como unas balizas en la tormenta que vivimos tú y yo. Pronto me volverás a encontrar en nuestro desierto, para  volver a cubrirte de agua y tempestades mi amor. 

Te amo!

 

 

POEMAS DEL DESORDEN

XXXI. E. Automática

ESCRITURA AUTOMATICA DE UN POEMA