Luz. Cabeza de dragón, caja de querubines, tiesto sin planta, corazones dibujados, corazones recortados.
Maravillosas sombras de estos objetos que se alargan por el noche cuando te acuesto. Oigo todavía risas, un eco alegre que me ha dejado como un sabor dulce de galleta de avena en el paladar. Su sonrisa blanca y pequeña, tu mirada directa e inocente, tus abrazos pegajosos de miel y copos de avena en tu comisura.
Esta luz cálida que nos acerca y nos mima, que se forma en círculo en tu esquina de este cuarto de sabor a chicle . Me emociono solo de pensar en como tocas mi mano, en como tus bracitos se apoderan de mi cuello y quieres escalar la montaña de mi espalda, feliz de estar a mi lado , yo enamorado de poder oberservar tu vitalidad y sorprendido si...sorprendido porque cada día , si me detengo de verdad a escucharte, a veces mi otro yo no me deja pero lo amordazo porque no me lo suelo permitir, es escuchar la vida en letras mayusculas, lo que todos anhelamos y tengo la enorme fortuna de tenerte a mi lado, aprender de ti, ser tu papá y tu juego inventado el diseñador de tu ropa, el payaso y el personaje estrafalario, el que te hace reir hasta que casi te meas, soy tu posibilidad de crecer y eso me da miedo porque te veo, te siento y cada día te haces mayor y eso no quiero no, eso no quiero.
Estas sombra alargada de tu habitación, LUZ,, caja de queribunes, tiesto sin planta, corazon de colores y tu cuerpecito flotando en un compás de sueño, feliz y tanquila, hasta el próximo día que tus padres te protegen y te guían.
Te quiero mi niña.
No hay comentarios:
Publicar un comentario