Ahora que parto y dejo trás de mi estas migitas de amor en cada esquina.
Veo mi sombra, hecha sal y luna.
No veo ningún momento, para decirte que te echaré de menos y si las melodías siguen bajo tu palabra sonando, es porque no me has olvidado.
Verdad?
Porque cuando la moneda cayó a ese pozo sin agua, prometiste sin miedo, no enterrar ningún mal recuerdo, solo el abismo nos podría separar. es por eso que me despido, dejándo los 7 sombreros en cada ventana, y el olor a sal y verano de esta estación que nos buscó y que te conquistó.
Amanece y mis pies mojados aún marcados a tu suelo, destellean como unas balizas en la tormenta que vivimos tú y yo. Pronto me volverás a encontrar en nuestro desierto, para volver a cubrirte de agua y tempestades mi amor.
Te amo!
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